El déjà vu más real de mi nueva vida

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Protagonista: Mateo CrespoGénero: Ficción RealistaNarrador: Externo con diálogosTiempo: Actual
#001·Illojuan·hace 40d

Mateo, aunque ya tenía una edad, era una de esas personas que evitaba pisar la pintura blanca en los pasos de cebra. Algo dentro de su cabeza le decía que algo muy malo pasaría si uno de sus dos torpes pies, pisaba la pintura de aquél paso de cebra destrozado, de aquella calle intransitada, de aquél pueblo recóndito. Una de las mil manías raras de este ser. El semáforo se puso en verde y empezó a andar para cruzar a la otra acera. Cuatro rallas del paso de cebra sorteadas con éxito y… ‘BOOM!’ chocó de frente contra otra persona. Apresuradamente le pidió disculpas y tras mirar a los ojos a aquella chica un escalofrío le recorrió por todo el cuerpo. Sintió que ya había vivido eso antes. Que ya conocía a esa chica y que ya había cruzado esa calle antes.

#002·Pablo Vacas·hace 40d

La chica también se quedó inmóvil durante un instante, como si el golpe no hubiera sido lo que la había detenido. Sus ojos se abrieron un poco más y, por una fracción de segundo, pareció tan confundida como él. El ruido de la ciudad se desvaneció a su alrededor. Aquella esquina, aquel semáforo, incluso la forma en que una ráfaga de viento agitó el cabello de la desconocida... todo le resultaba familiar. No era un recuerdo concreto, sino la sensación de estar repitiendo una escena olvidada. Entonces ella murmuró: —¿Nos conocemos? Y el escalofrío se convirtió en miedo. Como si el destino hubiera llegado puntual.

#003·Agustín Procopio Llull·hace 40d

La gota congelada de sudor empezó a bajar por su frente, lo peor es que él era consciente de eso lo cual hacia que se pusiese más nervioso aun. Y cuando ya la tensión no podia más, ella le preguntó: - ¿Todo bien? Mateo rápidamente se seco la gota de sudor y con una valentia desmesurada contestó: -Si, nos vimos ayer cerca de aquí. Con una risa tímida casi sonrojandose. -Vaya que raro puede ser que no te viera es que soy un desastre y se me olvidan siempre las gafas en casa y sin ellas no veo nada Mil cosas se le pasaban por la mente a Mateo en ese momento, y no se le ocurrió mejor cosa que decir: - Vaya pues te ves mucho más guapa asi!

#004·Javier·hace 39d

Desde entonces su manera de ver todo fue diferente, incluso cosas que antes le daba mucha importancia, dejaron de serlo. Y pensó y si lo imposible… solo está un poco más lejos.

#005·Alejandra Garcia del Moral·hace 39d

De repente un abanico de posibilidades se abrieron en su mente. Mateo pensó en romper con sus demonios internos y llegar a cumplir su sueño. Se puso manos a la obra. Consultó con su mejor amigo, Fernán, cómo poder llegar a ello. Este le aconsejó que se deshiciera cuanto antes de esa idea, que no era factible. Si fueras mi amigo, me apoyarías - dijo Mateo. Pero… ¿Cuál era el sueño de Mateo?

#006·Pilar Diufain·hace 39d

Mateo recordó que siempre había querido ser profesor, ya que su pasión por motivar y enseñar a la gente era lo que más feliz le hacía. Todo esto cambió a medida que se dio cuenta de como los padres malcriaban cada vez más a los hijos. Una mañana normal estaba en una cafetería cualquiera, hablando con su mejor amigo, cuando de repente le sonó el teléfono. El amigo muy desconcertado miró a Mateo, que tenía los ojos muy abiertos. El amigo le preguntó: "Mateo, ¿Quién te ha escrito? ¿A qué viene esa cara de preocupación?"

#007·Rodrigo García·hace 39d

Un calor extraño pero a la vez reconfortante empezó a surgirle en el pecho. Mateo se dió cuenta de que todo lo que sucedía desembocaba en un motivo; ese mismo mensaje. -Acabo de recibir un mensaje de mi hermano, el cual llevo sin ver años. -¿Y qué quiere? ¿No te alegra poder hablar con el de nuevo? -Sin embargo, Mateo, no sentía lo mismo. Le aliviaba saber que su hermano estaba bien, pero tenía miedo de abrir el mensaje y ver su contenido.-Si, me alegro, pero hace años, pasó algo, algo gordo... -¿Qué te pasó con tu hermano? -Esa es una historia muy larga, pero que no tengo reparo en contarte. Solo prométeme que no me juzgarás por lo que pasó

#008·Quini Flores·hace 39d

No fue una pelea cualquiera. Mi hermano y yo crecimos creyendo que la sangre lo perdonaba todo, hasta que una noche me pidió algo que no podía darle: silencio. Había hecho daño a alguien, quizá sin querer, quizá no; nunca he sabido qué parte de su versión era verdad. Yo elegí protegerlo, y esa decisión nos partió en dos. Desde entonces no sé si lo perdí por lo que hizo él… o por lo que hice yo. Pero antes de contártelo necesito que entiendas algo: aquella noche todos fuimos cobardes. Pero antes de contártelo necesito que entiendas algo: aquella noche todos fuimos cobardes.

#009·Soufian Bakhat·hace 39d

Nadie se atrevió a actuar, el miedo se apoderó del ambiente y el silencio se extendió pausando el tiempo. Mateo se cargó de valor y puso fin a esos instantes incomodos. Alzando el brazo dio un paso al frente y con un tono decidido dijo: - Yo me sacrificaré, saldré a recuperarlo.

#010·Javier Barreiros·hace 39d

Suspiró Mateo, mientras se colocaba la capucha de su sudadera gris y emprendía camino calle abajo. La tarde era fría y lluviosa, pero nada le iba a impedir recuperar su amuleto. Al llegar a la nave abandonada, se percató de que el acceso a la puerta trasera estaba abierto. Se dispuso a entrar. Una vez en el interior, contempló las ruinas del interior, con un semblante serio, callado. Subió a la parte superior de la nave y allí, accedió a la oficina. ¡Parecía que nadie había entrado allí en años!

#011·Juan·hace 39d

estaba alucinando,estaba en la oficina de una nave que parecía abandonada,quito el polvo de los asientos e intento comprobar si algo funcionaba.Pero como era lógico no fue así.Esperaba encontrar algo en funcionamiento,algo útil,sin embargo escucho un ruido en la parte de abajo así que bajo de la oficina de la nave abandonada hacia la zona principal

#012·Biel Munar·hace 39d

El eco de sus pasos rebotaba entre las columnas oxidadas. Mateo encendió la linterna del móvil y barrió la zona principal: palets podridos, una furgoneta sin ruedas y, al fondo, una puerta metálica entreabierta que no recordaba de la última vez. —¿Hola? —dijo, más por romper el silencio que por esperar respuesta. Nada. Solo el goteo de una tubería rota. Se acercó a la puerta y vio que la cadena que la cerraba estaba cortada. Cortada hacía poco: el metal aún brillaba. Entonces escuchó, claramente, una voz al otro lado: «Sabía que vendrías».

#013·Francisco Aragó·hace 39d

Rayos de luz de las farolas se filtraban por la ventana, dibujando líneas en la pared como si de una cárcel se tratara. La noche se había tensado, Mateo sintió un escalofrío recorriendo su brazo hasta llegar a la nuca. Se asomó por una pequeña rejilla. - ¿Mamá? - dijo sorprendido. Se escucharon risas que provenían de su madre, eran secas y sin ningún tipo de humor. - ¿Ya estás otra vez husmeando donde no te llaman, Mateo? - dijo su madre

#014·JuanMi Yago·hace 39d

Al escuchar la voz de su madre, Mateo se quedó paralizado, como si una ráfaga gélida hubiera atravesado todo su cuerpo, pero su rabia interna, pronto le regresó el calor hasta la yema de sus dedos. Discúlpame mamá -dijo con un tono sarcástico- pero, ¿cuándo tenías pensado contarme esto? Mateo sacó del baúl una foto de su infancia. Su madre, atónita, no pudo articular una sola palabra. -Me habría encantado no husmear nada, pero es lo que tiene dudar hasta de quién es tu propio padre.- concluyó. El silencio invadió por completo el salón, la madre de Mateo veía ante sus ojos como la confianza de su hijo en ella, se derrumbaba en un instante.

#015·Laia Viñeta·hace 39d

Mateo seguia de pie, sin mirarla y con la respiración corta. Ella intentó explicarse, pero cada palabra caía más pesada que la anterior. No era solo una discusión, era algo que cambiaba la forma en que él la veía. Mateo dio un paso atrás, como si necesitara espacio para entenderlo todo. El silencio lo llenaba todo; mas que cualquier explicación. Su madre bajó la mirada, era incapaz de sostenerla. En ese momento Mateo entendió que algunas cosas no vuelven a ser iguales.

#016·José Angel·hace 39d

Salió dando un golpe con la puerta, entendió que ese no era su sitio y que jamás llegaría a donde le prometió a sus padres. Pero, ese error no quedaría así, crecemos y nos hacemos mayores. Mateo se giró y caminó con lágrimas en los ojos

#017·Lois Tomás·hace 39d

Realmente Mateo no daba crédito. No tenia ni idea de lo que habia pasado, pero realmente lo único que sabia no estaba de acuerdo con la decisión que había tomado la banda. Es dificil sentirse comprendido cuando nadie te da la razon, por lo que se sentía destrozado. Mateo decidió irse a casa y refugiarse en sus pensamientos Mateo decidió irse a casa y refugiarse en sus pensamientos

#018·Gabriel Sánchez Pascual·hace 39d

Pensó que sería buena idea poder tener un poco de soledad. Asimilar todo era lo que más necesitaba para poder continuar. Quedaban pocas calles para llegar, cuando vió a lo lejos una silueta que le resultaba familiar. Era Claudia, su mejor amiga de la infancia. De pequeños alardeaba de tener una empatía descomunal, y siempre me ayudaba cuando más lo necesitaba. - ¡Hola, Claudia! ¿Qué haces por aquí? - Necesito que me ayudes con algo. -Respondió Claudia. Sus ojos se veían cristalizados, como si hubiera llorado o estuviera a punto de hacerlo.

#019·Guillem Rosales·hace 39d

Claudia cogió la llave de su bolsillo y se la mostró. - Antes de entrar quiero que me digas si estás seguro de lo que estamos haciendo, todo esto conlleva un peligro muy grande. - Claudia abrió la puerta y asintió con la cabeza invitándote a pasar a la sala.

#020·Daniela Morales Agudelo·hace 39d

Mateo no podía creerlo, el cuadro de sus sueños que buscaban sin aliento en el Museo Del Prado estaba delante de sus ojos. No podía entender cómo ella tenía tal reliquia. Toda la habitación olía a óleo seco y madera vieja. Empezó a desconfiar de ella, no sabía por qué le había ocultado esto, ella sabía que estaba buscando aquel cuadro porque pertenecía a su familia. Tenía que descolgarlo, si era verdad que detrás de aquel cuadro había un sobre con toda la verdad de su familia. No podía irse de allí sin saber su verdad. El cuadro era más bonito en persona, no podía creerlo. Tenía que descolgarlo antes de irse y leer la carta.

#021·Paula·hace 39d

Dudó unos segundos antes de hacerlo, como si al tocarlo fuera a romper algo que llevaba años intacto. El marco cedió con facilidad. Detrás, pegado con una cinta amarillenta, había un sobre. Solo tenía una palabra escrita: Para Mateo. Lo abrió con cuidado. La letra era firme, tranquila. Mateo cogió el cuadro y vio que detrás había un sobre que decía: “para Mateo”

#022·Marco·hace 39d

Y entonces le inundó la sorpresa y la intriga al mismo tiempo, que iba a encontrar dentro de ese sobre si lo abría, eso se preguntaba pero solo podía descubrirlo de una forma. Pero entonces el mundo comenzó a gritar, el bicho acababa de meter gol y darle el mundial a Portugal ni más ni menos que antes España. Una vez superada la euforia tomó el sobre y lo abrió con sumo cuidado, pero lo que lo que se hallaba en su interior le dejó patidifuso. Dentro descubrió fotos suyas junto a unas coordenadas De donde demonios serían aquellas coordenadas u porque habían llegado hasta el en un sobre junto a fotos suyas. Se pasó horas dándole vueltas.

#023·Irene Luaña·hace 39d

Se movía inquieto por toda la sala. Sin parar de darle vueltas. ¿Era alguien de su pasado quien le había mandado esto? ¿Por qué ahora? ¿Por qué con tanto misterio? Se preguntaba si debía buscar las coordenadas e ir hasta allí. O si eso sería una locura. Indeciso, como siempre. “¿Y si era una trampa para secuestrarme?” Dijo en voz alta hablando consigo mismo. “Madre mía Mateo, no eres tan importante.” Siguió. “Ya está, lo voy a hacer. Voy a ir.” Cogió el móvil, la mochila y lo mas importante: el sobre con las coordenadas. Y fue dispuesto a encontrar el lugar, sin mirar atrás.

#024·Alejandro Fernandez Garcia·hace 39d

El sabia, que era imposible que su móvil aguantara más de 24 horas, tan solo tenía 24h para encontrar el lugar, cavar el agujero y encontrar algo que iba a cambiarle la vida para siempre. No lleva pala va a tener que buscar algo con lo que cavar, puede agotar la batería del móvil demasiado rápido si lo usa para entender las coordenadas

#025·Lluis Badenes·hace 39d

tampoco tiene linterna va a tener que alumbrar con lo que pueda y tiene miedo de fundir el motor del coche para alumbrar el camino que tanto le costó Un golpe en el maletero le recuerda que no venia solo

#026·miriam tena·hace 39d

Mateo tensó las manos sobre el volante y bajó la velocidad. Miró por el retrovisor sin ver más que la oscuridad de la carretera. Se había repetido durante horas que aquello no era asunto suyo: recoger el coche, conducir y cobrar. Sin preguntas. Pero aquel ruido volvió a escucharse, más claro esta vez. Y por primera vez empezó a preguntarse qué llevaba realmente detrás. Pero aquel ruido volvió a escucharse, más claro esta vez. Y por primera vez empezó a preguntarse qué llevaba realmente detrás.

#027·Mathew Fabian Franco Perugachi·hace 39d

Contuvo el aliento. No era el crujido de la vieja madera, sino un rítmico siseo metálico, casi mecánico, que brotaba del fondo del pasillo. Un frío súbito le erizó la piel. Dio un paso atrás, pero su propia sombra, proyectada por la luz parpadeante de una bombilla, pareció congelarse en la pared antes de que él dejara de moverse. —¿Hay alguien ahí?— preguntó, sintiendo el temblor de su voz. El ruido cesó en seco. Justo antes del silencio total, una respiración ajena respondió a la suya.

#028·lucia santamaria·hace 39d

Una gota fría de sudor bajo por la espalda de Mateo. Desorientado miro en todas las direcciones buscando algún tipo de respuesta y nada. De repente noto una presencia y antes de que le tocaran el hombro… - Eh ¿Quién eres? ¿Qué quieres de mi?- Gritó Mateo muerto de miedo. - Perdón Mateo- Respondió. Mateo al principio ni lo pensó pero no tardo mucho en darse cuenta de que esa persona le acababa de llamar por su nombre. - ¿Cómo sabes mi nombre?-Dijo Mateo apoderado por la curiosidad. no tardo mucho en darse cuenta de que esa persona le acababa de llamar por su nombre. -¿Cómo sabes mi nombre?- Dijo Mateo apoderado por la curiosidad.

#029·Jesus Sanz·hace 39d

Teníamos el mismo profesor de literatura hace diez años, aunque tú siempre te sentabas en la última fila —respondió el hombre, encogiéndose de hombros Mateo intentó buscar en sus recuerdos quien podía ser esa persona

#030·Lucia Muñoz·hace 39d

Mateo intentó buscar en sus recuerdos quién podía ser esa persona, pero el nombre se le escapaba cada vez que parecía rozarlo. —“¿La conocías?” —le preguntaron observándolo con inquietud. Él lo negó, aunque no estaba seguro. —“No lo sé. Pero esa voz… juraría que ya la había escuchado antes.” Pero justo cuando creyó haber entendido todo, sonó una llamada que decía: — “Mateo deja de buscarme o verás quien soy realmente”

#031·Pablo Sanz Páez·hace 39d

Aquello le llevó directamente a un curioso recuerdo, este venía de todas aquellas noches de invierno en el pueblo, ubicado en zona minera y donde el frio se daba por hecho excepto durante un par de meses al año. Esas noches repetía una misma rutina junto con su abuelo, esta consistía en bajar a la calefacción y llenarla de carbón, para mantener la casa caliente durante la noche. Y entonces su abuelo, en una de aquellas noches, recibió una carta con aquel mismo mensaje. "Se conoce que al final es cierto que no conocían al hombre tanto como creíamos". Y entonces un escalofrío les recorrió el alma.

#032·Rafael Ruiz·hace 39d

Porqué realmente, ¿eres como te conocen? ¿O eres como realmente dices ser?. Y ya lo decía alguien muy amigo mio de quién ya no me acuerdo: “No terminas de conocer a alguien hasta que ves en la forma en la que se va de tu vida”

#033·Naia Izaguirre·hace 39d

Esto me carcome por dentro, me da rabia, porque casi nadie es consciente hasta que sucede, pero pasa. Por eso recordé todo lo vivido e intenté recordar quien estuvo ahí siempre, a mi lado. Saqué el móvil del bolsillo, donde nunca quiero que esté pero siempre acabo auto convenciéndome que es su lugar, y entré en la aplicacion de llamada para buscar varios contactos. Todo esto lo hice casi inconscientemente, o más bien por impulsos internos. Toqué el primer contacto que vi que fuera querido y hubiera estado a mi lado, sin saber bien que decir. Teniendo una idea de qué quiero agradecerle.

#034·Ander Kent·hace 39d

Ha habido muchos momentos en los que Mateo se ha sentido solo, pero no por ella ha dejado de ser agradecido con la gente de su alrededor. Siempre ha sido consciente de la suerte que ha tenido en la vida aunque no todo haya salido como tenía planeado en muchas cosas. Pero nunca olvidará la gente que ha estado apoyándole cuando más lo ha necesitado. Por eso cuando ese contacto cogió el teléfono lo primero que dijo fue. - Gracias. Por eso cuando ese contacto cogió el teléfono lo primero que dijo fue. - Gracias.

#035·Pablo Fernández·hace 38d

Gracias. Había escuchado esa palabra más veces de las que podía recordar y aún no era capaz de descifrar cuándo era sincera. -No hay de qué. - Se limitó a responder. Tampoco habría sabido que más decir. ¿Gracias por qué? Desde que dijo esas palabras frente al espejo todo se había convertido en un lío. Nada se sentía igual, como si una pieza invisible se hubiera movido y nadie se había dado cuenta. Tampoco sabía si iba a pasar de verdad, pero el lunes más lunes de toda su vida, cambió su vida de verdad.

#036·Artur Carreira Iglesias·hace 38d

Pero hay algo que no podrán cambiar nunca… A Mateo le dicen continuamente cuál es su pasado, cuál es su presente, algunos incluso cuál será su futuro, pero sabe algo con certeza, algo que siente dentro de sí cuando se sube a un coche, cuando escucha un motor, cuando siente la velocidad: Le gusta conducir. Sacar la mano por la ventanilla y pisar el acelerador. Sentir el control, algo que nunca tiene pero que conduciendo, sí. Algo tan mundano como eso lo mantiene sano, conduciendo se siente vivo y no hay nada más importante que sentir. Arrancó el coche y cogió carretera.

#037·Ana Sánchez Aguilar·hace 38d

Encendió la radio, dejando a la aleatoriedad decidir la banda sonora del camino que había comenzado. Pulsó el botón de su izquierda y presionó hasta que el cristal de la ventana se escondió por la ranura del coche, y sacó la mano para sentir el aire rozarle como si le hiciese cosquillas. En ese momento, en el coche, con la música de fondo, la brisa del aire, la mente en blanco, llegó esa paz que tanto anhelaba. Subió el volumen y respiró.

#038·Candela Fernandez·hace 38d

Era una sensación de liberación y en cierta manera, de soledad. Se sentía como de repente hubiera descubierto que llevaba toda su vida encerrado en una caja y de repente saliera, sin precio aviso, sin ayuda. Ahora sólo podía pensar en la poca visión que había tenido sobre todo. De repente, su vida anterior se sentía plana. Se preguntaba que habría dicho mamá si hubiera sabido que había escapado, que ya no estaba atado más a aquel lugar, así que ahora empieza a sentir algo parecido a la libertad De repente, le entran una especie de ganas de llorar, de impotencia, de liberación, así que se baja del coche

#039·Lucía Aragón Verdugo·hace 38d

Mateo cerró la puerta y se quedó inmóvil bajo la lluvia. Necesitaba aire, distancia, cualquier cosa que lo alejara de todo. Sacó el móvil para apagarlo, pero una notificación llamó su atención. Era un mensaje de un número desconocido. Lo abrió con el ceño fruncido. Solo contenía una dirección y una hora. Debajo, una frase que le heló la sangre: "Si quieres saber quién provocó el accidente, ven solo." Solo contenía una dirección y una hora. Debajo, una frase que le heló la sangre: "Si quieres saber quién provocó el accidente, ven solo."

#040·Mireia Faus Real·hace 38d

Ante el dilema, Mateo tuvo clara la decisión. Tenía que acudir lo antes posible. La hora que marcaba la nota se acercaba. A pesar de que el miedo se apoderaba de él, no podía quedarse con la duda. Así que salió de casa y fue hacia la dirección que le habían indicado.

#041·Pablo Álvarez·hace 38d

Fue nada más cruzar la esquina de su portal, pasando la bonita panadería de siempre, que echándose la mano izquierda a su bolsillo, se dio cuenta de un error garrafal: se había dejado las llaves dentro de casa. Al borde del colapso, pidió al conserje que le abriese la puerta, que iría a por las llaves corriendo y no le molestaría más. La sorpresa llegó cuando el conserje le miró extrañado y con los ojos achinados y la ceja levantada le dijo: “No me suenas de nada, no eres de por aquí, ¿verdad?” Era imposible tener peor suerte, el conserje, con sus frecuentes problemas de memoria le había olvidado por completo.

#042·Maria Gómez Franco·hace 38d

Mateo ya no sabia nada, no sabia donde estaba,y lo peor de todo nadie parecía prestarle atención, cada hora que pasaba la dudas eran mayores y necesitaba encontrar una respuesta cuanto antes. Una vez un viejo amigo de su padre comento entre risas en una cena calurosa de verano, que en el pueblo de al lado a un chico de 20 años le habían robado la identidad, todos reímos, pero ahora aquella anécdota es escalofriante. Pueden hacer que una persona no sepa sobre su propia vida.

#043·Darío Busto de Marcos·hace 38d

y son los mayores enemigos de Mateo y la especie mas común de la zona, y logran esto hablando sobre sus intereses en vez del tema que la persona quería tratar, encontrar una solución es clave.

#044·Aratz Ezpeleta·hace 38d

Sin embargo, el problema era demasiado grande. Resultaba muy complejo de comprender, incluso para la persona a la que directamente le afectaba. Todo estaba rodeado de dudas y de una profunda falta de conocimiento. Parecía un obstáculo más —y puede que en el fondo lo fuera—, pero él quería o creía ser diferente. Al fin y al cabo, si realmente era alguien especial, no le quedaba otra opción; era su única salida. A veces, aunque no sepas cómo lidiar con un problema, si aparentas tenerlo bajo control, acaba siendo como si nunca hubiera existido.

#045·Andrea Carrion Cuevas·hace 38d

Creo que eso era lo que diferenciaba a mí abuela, a veces no tenía nada bajo control, cuando éramos tantos para cenar que casi parecía que había que hacer turnos, sin embargo, alli la veías a ella, con su delantal azul y cocinando a ojo como si supiera exactamente lo que hacer, canturreando algo. Jamás hubiese adivinado que en verdad ella nunca sabía que contestar ante nuestras consultas, porque siempre contestaba mientras te servía una infusión calentita, y parecía saber todas las respuestas. Hubiese deseado heredar de ella ese don, el de calentar el alma y apaciguar la mente, incluso cuando ella no sabía que estaba haciendo.

#046·Ana Medina·hace 38d

El era todo lo contrario de la susodicha. Siempre le habian dicho que era una persona muy seria, tímida y incluso que siempre tenia mala cara o que era muy borde. Ella fue la unica que no lo juzgó por su temperamento frio y lo aceptó tal y como era. Por eso sabia que ella era la indicada. Era la otra mitad que tan bien combinaba con el y juntos hacian un balanze perecto.

#047·Desiree Arenas Sánchez·hace 38d

Ella era ella la que tenía un montón de cualidades que le gustaban como su vanidad su bondad se forma de ser su encanto natural eso le cautivo más que nada del mundo y entendió que hay veces que llega todo sin esperarlo y te cambia la vida y nada es un maremoto de emociones por el cual te tienes que dejar llevar y vivir amando incondicionalmente a la otra persona a esa que sin pretenderlo te ha cautivado todos tus sentidos que te dio una vuelta a la vida Ella era el balance perfecto entre el miedo a perderlo todo y las ganas de vivirlo

#048·Lian lópez·hace 38d

Y eso era lo que más me atraía de ella, era perfecta, mis emociones se mezclaban, yo quería pasar toda mi vida con esa persona, pero el miedo al fracaso me frenaba y tenía que evitar eso Quería pasar toda mi vida con ella, pero el miedo al fracaso me frenaba

#049·Iraia Olabarrieta·hace 38d

Tenía que pensar. Pensar en voz alta y a la vez que nadie lo oyera. Porque para no defraudarla tenía que apostar. Por ella y por mi mismo. Y eso no es sencillo, no es un consejo de amigo o algo que comunicas a la ligera... El fracaso es como un ente, no lo ves pero está ahí. Pensar, dar vueltas, analizar... Si, pero también tenía que ser claro, abrir la herida y exponerme. - Me encantaría que esto fuera para siempre, pero tengo un miedo paralizante.. tanto que me impide dar pequeños pasos... Ella me mira con una emoción digna de cualquier actriz de los 50. Y con eso sé que abrirme en canal servirá para sanar.

#050·Alex Ortigosa·hace 38d

Mateo bajó la mirada y jugueteó con la taza vacía. Durante años había escondido sus heridas tras bromas y medias verdades. Ahora, al ver que ella seguía allí, escuchándolo sin juzgarlo, sintió algo distinto. —Gracias por quedarte —murmuró. Ella sonrió. —No tienes que cargar con todo tú solo. A través del cristal, la lluvia comenzaba a caer sobre la ciudad. Mateo observó las gotas resbalar y, por primera vez en mucho tiempo, sintió que el peso sobre sus hombros era un poco más ligero. Entonces sonó su teléfono, y el nombre que apareció en pantalla era alguien que Mateo juraba no volver a ver.

#051·Soraya·hace 38d

Luna. Y en su cabeza solo aparecía la luna de aquella noche: llena, brillante y con un tinte rojo carmesí. La noche en la que todo sucedió. Pero, ¿sería la misma Luna a día de hoy? ¿Y si había cambiado lo suficiente como para aceptar su pasado y buscar un nuevo futuro? No. Era imposible. Mateo se había prometido a sí mismo no volver a caer en aquella rueda. Seguramente el teléfono dejaría de sonar pronto porque llevaba ya un largo rato imaginando que podría pasar si contestaba. Y aunque le dolió en el alma fallarse a sí mismo por descolgar la llamada, lo hizo. Iba a hablar con Luna después de tanto tiempo.

#052·Aimé Méndez·hace 38d

De pronto, un pitido, dos... Nadie respondía. Quizás no estaba en casa, o quizás, simplemente, no tenía el teléfono a mano. Volvió a intentarlo. Esta vez, alguien descolgó el telefono — ¿Luna? —dijo con un nerviosismo impropio de él— — ¿Hola? —Luna respondió, mientras Mateo respiraba tranquilo por fin, era ella—. ¿Quién es? — Luna, soy yo, Mateo —dijo de manera apresurada—. Tienes que pasarte por mi casa, ha pasado algo grave. — Pero, ¿quién eres? Mateo no se lo podía creer. No le reconocía — Luna, soy yo, Mateo. Tienes que pasarte por mi casa hoy, ha pasado algo grave. — Pero, ¿quién eres? Mateo no se lo podía creer. No le reconocía.

#053·Manuel Toldos·hace 38d

—¿De verdad no me reconoces? No tengo tiempo para tonterías, Luna. —No sé quién eres ni de qué me hablas —respondió ella—. Solo veo a un desconocido pidiéndome que vaya a su casa. Permíteme desconfiar. Se quedó helado. Luna lo miraba como si jamás se hubieran conocido, como si alguien hubiera borrado su memoria. Buscó una chispa de reconocimiento y no encontró nada. Entonces Mateo entendió que hay algo peor que perder a alguien: que siga ahí, pero te haya olvidado por completo. Entonces Mateo entendió que hay algo peor que perder a alguien: que siga ahí, pero te haya olvidado por completo.

#054·Paula Peris·hace 38d

Que te mire con la misma calma con la que se mira a un desconocido en el andén de una estación; sin rabia, sin tristeza, sin rastro de todo lo que una vez fueron. Descubrió que el verdadero duelo no siempre llega con una despedida, sino, con esa extraña ausencia de quien permanece.

#055·David Santana Cabrera·hace 38d

Entonces llegó la decisión que cambiaría toda su historia, elegir quedarse con alguien que ama pero le hará sentir vacío. O irse solo, sin saber si podrá volver a encontrar a alguien que le vuelva amar. Asi que Mateo miró su vieja mochila, la agarró y empezó a meter su ropa en ella. A sabienda de que quizá, podría no volver nunca a ese lugar.

#056·Consuelo Castañeda·hace 38d

Se sentía tan traicionado que mientras guardaba todo, solo podía pensar: "Me vengaré". Al terminar de recoger, se dirigió al coche y tomó rumbo a un nuevo destino. A una nueva vida. Tras varias horas, por fin llegó. Ver la Torre Eiffel le hizo sentir en calma, a pesar de todo lo que se venía encima...

#057·Ainhoa Fernández Díaz·hace 38d

Tras encenderse un cigarro, Mateo contempló la inmensidad de la Torre Eiffel. Dándose cuenta de que hay cosas más grandes que sus problemas. De repente, se percató de que había un payaso a la lejanía haciéndole señas. Tonto de Mateo que fue a mirar qué quería el payaso.

#058·Marta Pessini Jurado·hace 38d

Tonto de Mateo que fue a mirar qué quería el payaso. —¿Eres Mateo? —preguntó el payaso. —Sí… ¿por? —Tus amigos me envían. Detrás aparecieron Marta, su hermana Laura y José Miguel, el novio de Marta. —Marta, ¿qué has hecho ahora? —preguntó Mateo. —Nada grave —respondió ella. —Cuando dices eso, siempre es grave —dijo Laura. José Miguel asintió. —Muy grave. El payaso les entregó un sobre. Dentro solo había una frase: “Si queréis respuestas, venid conmigo.” Mateo abrió el sobre, y lo que se encontró no tenía nada que ver con lo que se esperaba.

#059·Leire Rodríguez Medrano·hace 38d

Dentro del sobre habían varias cosas; la primera de ellas constaba de una postal que su abuela le había enviado durante su viaje en Grecia. Le aseguraba que la próxima vez que viajase lo haría con él, y que juntos podrían contemplar la magnitud y la belleza de los antiguos templos que rodeaban el país repleto de tan antiguas historias. Lo segundo que encontró en el sobre eran chucherías típicas del lugar, junto a un pequeño llavero como recuerdo que llevaría siempre consigo. No podía esperar a que ambos pudieran viajar hasta Grecia; deseaba ver cada rincón de las islas y poder descubrir todos los mitos que las envolvían.

#060·Raul·hace 38d

Le intrigaba especialmente la isla de Naxos, quería adentrarse en la vida cotidiana de sus pueblos artesanales, presenciar su monumental montaña de mármol y sin que nadie se de cuenta, llevarse un precioso fragmento de ella. Sin embargo, su cuenta bancaria no le permite semejantes lujos, así que tendrá que buscárselas para conseguir dinero de manera rápida.

#061·Itziar Oltra·hace 38d

Mateo tenía claro por donde empezar. Sabía que eso supondría remover cosas del pasado que podrían cambiar el rumbo de todo. Pero no importaba. Volver a casa. A esa casa. A esas calles. No quedaba otra. Hacer balance entre pros y contras solo supondría perder un tiempo del que ahora no disponía. Estaba decidido. Comprar billetes. Hecho. Llamar a esto “la búsqueda del tesoro” empezaba a parecerle una buena idea.

#062·Isa Vergara·hace 38d

Sin embargo, se dejó llevar por sus ansias de aventura. Nunca había estado tan cerca de viajar a aquel pais. Preparó el itinerario a conciencia; hoteles, aviones, reservas, y se dispuso a aprovechar los últimos momentos que le quedaban en su ciudad. Tal vez no volviera en mucho tiempo. Se armó de valor y marcó el número de Cati. Tras tres tonos, que se le hicieron eternos, la chica respondió; -¿Diga? Él se extrañó de que no reconociese su número -Cati, soy Mateo, Mateo Crespo. Él se extrañó de que no reconociese su número -Cati, soy Mateo, Mateo Crespo.

#063·Alex Cuétara·hace 38d

Hubo un silencio al otro lado. Breve, pero suficiente para que Mateo lo notara todo: el pulso acelerado, el sudor frío en la palma que sostenía el teléfono, los años que habían pasado sin que ninguno de los dos se molestara en contarlos. -Ya sé quién eres -dijo Cati por fin. Mateo cerró los ojos. Llevaba semanas marcando ese número y colgando antes de que sonara. Hoy había dejado que sonara. No sabía por qué. Su voz no había cambiado nada. Eso fue lo peor. -¿Dónde estás? -preguntó Cati. Mateo miró la pantalla. Marcaban las 11:47. Nunca había sido bueno respondiendo esa pregunta.

#064·Adrian Nieto·hace 38d

La derrota no es el peor de los fracasos, no intentarlo es el verdadero fracaso Cati le dijo mateo respóndeme pero mateo estaba pensando en cosas que no podría imaginar

#065·Juanito kukunero·hace 37d

Como si fuera arte de magia, recordó entonces, que se había dejado las galletas de su "colegón" don Kike Montilla en su casa. Su misión era clara, pero este pequeño detalle le comía por dentro. Es interesante como en situaciones así, el hambre sale por ansiedad. No se puede aparentar ser algo cuando por fuera mueres lentamente. Aunque solo sea de hambre.

#066·Nerei Valderrama·hace 37d

Está cansado, no solo del cuerpo, también de todo lo demás. Una mujer mayor le ofrece un poco de pan. Aún que el duda un segundo, por orgullo más que por hambre, al final lo acepta. Come despacio, como si le diera vergüenza necesitar algo. Cuando levanta la vista, ella ya no está. Solo queda una bolsa de papel en el banco. Dentro hay una nota arrugada, desgastada casi a punto de desaparecer: “Mira a quien nadie mira. A veces no es que desaparezcan, es que dejamos de sostenerles la mirada.” “Mira a quien nadie mira. A veces no es que desaparezcan, es que dejamos de sostenerles la mirada.”

#067·Silvia Martinez·hace 37d

Así pues, Mateo estaba ahí, inmóvil frente al reloj de su hermana. Por fin la había encontrado. Aunque solo fuera una pista Habían pasado meses desde que desapareció y al fin, tenia algo. Ahora solo le quedaba una cosa más, buscar al responsable de todo eso del cual solo tenia una sola pista: un reloj roto. No sabía por donde empezar pero una cosa tenia clara: no iba a parar hasta encontrar al responsable de todo ¿Como podría encontrar a la persona que se llevo a su hermana con solo una pista como un viejo reloj roto?

#068·Insaf Talibi·hace 37d

El viejo reloj roto, en su interior, evidenciaba un atisbo de esperanza: el nombre del fabricante. Gracias a él y al número de serie, se podría buscar dónde y quién compró el reloj. Así, gracias a este detalle que hubiese podido pasar por desapercibido, estaba más cerca de él de lo que se podía llegar a imaginar.

#069·Adriana Vaillo·hace 37d

Se dirigió inconscientemente caminando a su cafetería de confianza. Con las manos hundidas en los bolsillos y la mirada clavada en la rutina de la gente. -Lo de siempre— dijo sin mirar siquiera a la camarera Mientras esperaba saco el movil. Revisaba notificaciones sin importancia hasta que algo llamó su atención.

#070·Mónica Castillo·hace 37d

Le había dado la respuesta! Ahí estaba, en una notificación sin leer de hace unos días, por fin! Ya puede actuar, el empujón que faltaba está ahí.

#071·Elena Bolaños·hace 37d

Tenia miedo pero sentia que ese empujón seria lo que le faltaba a mi vida. Recuerdo cuando de pequeño que me hicieron mi vida imposible por culpa de ellos notaba empujones todos los dias de mi vida. Desde alli descubrí que a veces un empujón no tenia que ser malo a veces era una oportunidad de oro para triunfar. Ahora tenia que decidir, si levantarme y seguir luchando o quedarme en el suelo con los ojos cerrados y odiando todos los dias de mi vida.

#072·Natalia Gil·hace 37d

Elegí el suelo. Cerré los ojos con tanta fuerza que me dolió la mandíbula, deseando que la tierra se abriera y borrara cada uno de los días que me quedaban por vivir. El frío del cemento me calaba los huesos, pero el vacío del pecho dolía más. Sentí como me iba rompiendo poco a poco pero entonces lo escuché, un crujido a pocos metros. Abrí los ojos y lo volví a ver. Seguía ahí, como si nada, como si no me acabara de destrozar la vida. No lo podía permitir, la tristeza se convirtió en venganza. Me intenté poner en pie con las piernas temblorosas, clavándole la mirada mientras mi mano buscaba el cristal roto del suelo.

#073·Alejandro Garcia·hace 36d

Mateo Crespo logró aferrar el filo cortante. Su respiración agitada contrastaba con la fría sonrisa de su agresor. —¿De verdad vas a usar eso? —se burló el hombre, dando un paso. De fondo, la televisión del local seguía encendida emitiendo un vídeo donde un chaval rogaba que buscaran alexuco en la televisión. Aprovechando que aquel ruido absurdo distrajo a su rival un segundo, Mateo se abalanzó. El impacto brutal de ambos derribó las sillas a su paso.

#074·Isabel·hace 36d

No veía lo que tenía por delante, el estruendo fue brutal a tal nivel que tenía un ruido ensordecedor dentro de sus oídos, todo está lleno de polvo, hasta el punto de ver apenas de la cantidad que había en suspensión del mismo. Buscaba con la mita una salida, algún lugar por el que ver un atisbo de luz. Aunque era prácticamente imposible. Aquello parecía el infierno. Poco a poco su oído empezó a percibir ruidos a lo lejos. Gritos, carreras, aquello parecía el final del mundo.

#075·Hudini Romero·hace 36d

Mateo Crespo asomó la cabeza por la ventana. La calle era un caos, como si la plaza Callao un sábado de rebajas hubiera reventado de golpe pero sin música ni carteles, solo gritos y carreras sin rumbo. «¿Qué está pasando?», preguntó a nadie. El móvil vibró. Un SMS: «Sus datos han sido expuestos. Disculpe las molestias.» Millones de registros filtrados por una brecha que llevaban meses ignorando, y la respuesta era una plantilla automática de dos líneas. Mateo soltó el teléfono. Había humo. El humo venía del este, y en la pantalla rota de su móvil seguía parpadeando un nombre: el suyo.

#076·Gerard Callao·hace 36d

Mateo bajó el volumen del altavoz. Sonaba 67, aquella energía que te pone en guardia aunque estés en casa. No ayudaba. Salió al rellano. El vecino del tercero miraba su móvil con la misma cara que él: la de quien acaba de leer que sus datos personales llevan meses en foros que no debería conocer nadie. Sin aviso. Sin protocolo. Solo un email a las 3 de la mañana. La calle seguía igual, como la plaza Callao cuando cortan el metro y nadie sabe por dónde salir. Mateo respiró. El nombre seguía ahí. Apagó el altavoz. El silencio fue peor que el humo, peor incluso que ver su nombre parpadeando.

#077·Ahmed Muhad·hace 36d

Fue a por un kebab. Un local pequeño, olor a carne y especias que llegaba desde la calle. Cogió número y se sentó. Kebab Oallac, ponía el letrero. Vio entrar a alguien que se coló directo a la barra. Iba a decir algo, como cuando Juan Alberto se saltó la cola del médico simplemente por ser famoso. Buscó el móvil. El SMS seguía ahí. Como siempre: Sin aviso, sin protocolo, sin consecuencias. Odiaba esa empresa. Dijo nada. En el mostrador, alguien gritó su nombre. Mordió el kebab sin mirar el móvil. Por una vez, prefería no saber nada.

#078·Jaime·hace 36d

Y las lágrimas empezaron a brotar de sus ojos, recorriendo sus mejillas, mientras su boca degustaba el manjar que era el kebab. Sin embargo, nada es para siempre, ni siquiera el kebab. Mateo estalló en llanto. "Mi kebab...", decía mientras sollozaba. Empezó a atravesar las fases del duelo. La ira envolvió su cuerpo, y retó en duelo al dueño del kebab. Dispuesto a defender su honor, aceptó. Cogió sus mejores salsas, y se preparó para desenfundarlas. Pero en medio del batallaje con el dueño del kebab, empezó a vibrar el móvil de Mateo desde su bolsillo.

#079·Victoria·hace 36d

Lo observó unos segundos antes de responder. Le inquietó que un número desconocido pudiera alterar el rumbo de una tarde entera. Quizá, pensó, la libertad no consistía en elegir, sino en ignorar las consecuencias. Contestó. —¿Sí? Nadie habló. Solo silencio. Y en aquel vacío sintió una duda extraña: tal vez pasaba la vida buscando respuestas cuando, como habría sospechado Sócrates, ni siquiera había aprendido a formular las preguntas correctas. Como si la verdad temiera ser escuchada. Nadie habló. Solo silencio. Y aquel vacío sintió una duda extraña: quizá las sombras también saben llamar. Entonces oyó una respiración al otro lado.

#080·Sergio Romero González·hace 36d

Mateo se quedo reflexionando en el silencio. Cuando te cae encima un juicio social, te das cuenta de lo voluble que es el criterio de la gente: hoy te aplauden y mañana te hunden basándose en un titular de tres líneas. Al final, madurar es entender que pretender caerle bien a todo el mundo es una pérdida de tiempo, y que no todo el mundo tiene la altura moral ni el derecho de opinar sobre tu vida. La respiración cortó el silencio y notó como la ansiedad invadía su cuerpo. El frío le recorrió la espalda. Entonces vibró con un susurro helado: "Sabemos mucho, Mateo". Alguien jugaba en sus propias sombras.

#081·Irene Almirón Cobo·hace 36d

Mateo desbloqueó la pantalla de su móvil, asustado e inseguro. Se aseguró de que nadie se encontrara a su alrededor, suspiró y procedió a leer los mensajes que había recibido hacía escasos minutos. Lo que no se esperaba era que el mensaje incluyera fotos suyas desde otro lado de la calle

#082·Ainize·hace 36d

Desde aquel instante se sintió extrañado, sin ninguna confianza en nada ni en nadie. Temía que esas fotos fueran algo rutinario y la tensión no paraba de rondar su cabeza. Mateo pensó que el misterio no podía seguir carcomiéndole la mente y decidió enfrentarse a lo que entonces estaba siendo su mayor preocupación.

#083·Mateo Martínez·hace 36d

Pero antes tenía algo que hacer, Mateo se vistió, y uno por uno, fue a ver a todas las personas que quería, también a aquellas que todavía tenia algo que decirles, fuese esto bueno o malo, fue a ver a sus padres, a sus amigos, a Ramón, el gilipollas que se estuvo metiendo con el toda su adolescencia porque tenía acné, era gracioso pensar que ahora Ramón estaba calvo como una sepia, también fue a ver a Rocío, aquella chica de la que pasó enamorado tanto tiempo, también habéa ido a peor Y ya con todo cerrado, y sin miedo a nada, o a casi nada, Mateo c fue a resolver su problema mas grande,

#084·luis dominguez lopez·hace 36d

Derrotar a su tormentoso pasado y hacer frente a lo que le deparaba el futuro. El destino puso antes sus pies, a Mika la mujer que quiso destruir a su familia. Mika destruyó el trabajo de su padre y relegó a su madre a trabajar mañana, tarde y noche. Pero hoy mateo no siente miedo, ni dolor, solo una fuerza que nace de su interior. Una llama que Mika no podrá combatir fácilmente. Mateo asume que ha llegado el momento de enfrentarse a Mika la mujer que destruyó a su padre y su madre. Hoy no tiene miedo para hacerle frente.

#085·Alejandro Puerta Tordera·hace 36d

Vacía sus pulmones mientras se rasca el mentón, como siempre que algo le supera. Se acuerda de su madre. ¿Qué haría ella en este momento? Muy fácil. Iría con el corazón en la mano, a tumba abierta. Solo así podría dormir tranquilo el resto de su vida. Se levanta, se acerca al espejo que descansa sobre el mueble del salón y busca el brillo necesario en sus ojos. Ahí está, escondido pero intenso. Acto seguido da el primer paso en su camino hacia el destino más incierto que jamás había imaginado. Acto seguido da el primer paso en su camino hacia el destino más incierto que jamás había imaginado.

#086·Elsa·hace 36d

Quiza con más miedo que deseo de avanzar; sabiendo que no había vuelta atrás. Con una mochila vacía y un par de monedas en el bolsillo. Un cambio de ropa. Un cambio de pelo. Un cambio de lugar. No era él. Pero siempre algo sería suyo.

#087·Angel Jesus González Malia·hace 36d

Ese algo que veía en su mirada. Ese algo que disfrutaba cada noche. Mateo sabía que nunca olvidaría esos momentos, pero tenía que seguir adelante. No iba a ser fácil por lo que se puso en pie, fue al baño y frente al espejo se dijo a si mismo: "Yo puedo". Seguido de un bailecito divertido

#088·Ramon Sánchez Galvez·hace 36d

Se paró a pensar que realmente las circunstancias no hacen al hombre; solo le revelan quién es. Era el momento de cambiar

#089·Sandra Salas Suarez·hace 36d

En el parque que había al lado, muchas personas caminaban mirando al móvil y los adolescentes sentados en la hierba no se miraban entre ellos, sino que estaban inmersos en las pantallas. Una chica se sentó en un banco, sacó un cuaderno y se puso a dibujar el paisaje. - De pequeño también me gustaba dibujar todo lo que veía. Pero en algún momento dejé de hacerlo. Qué maravilla que haya personas que se paren a disfrutar de las pequeñas cosas como esta chica. Internet ha traído muchas cosas buenas y puede ser maravilloso, pero creo que irónicamente, las redes sociales nos están haciendo personas asociales.

#090·Oslaf Sasiy·hace 36d

Mateo lo veía desde el sofá, incapaz de cambiar de canal. Jesus Villegas en pantalla, sonriendo, hablando de autenticidad. El mismo que no es capaz de realizar proyectos realmente dedicando el cariño que debería. Creo que hay gente que ha confundido visibilidad con honestidad, pensó. O quizás no la ha confundido. Quizás lo sabe perfectamente y le da igual. Tener seguidores no te hace buena persona, te hace visible. Lo triste es que funciona. Y mientras funciona, nadie pregunta qué está costando. Irónicamente, los que más hablan de comunidad son normalmente los primeros en venderte.

#091·Miguel García Bodas·hace 36d

Mateo sentía desde hace mucho tiempo que aquellas personas con las que había compartido más tiempo, le empezaban a fallar. Dijo en alto. - aquellos que estuvieron más cerca, cada vez los noto más lejos. La sociedad que veía a su alrededor, estaba cada vez, más destinada a acabar en un egoísmo sin vuelta a atrás. Comenzo a caminar y se dirigió a aquél lugar donde, una vez, fue feliz... Ese lugar le recordaba todos los momentos buenos que había vivido

#092·Salvador González Robles·hace 36d

La vieja casa de campo de su infancia seguía oliendo a pino y tierra mojada. Mateo cerró los ojos, saboreando el recuerdo de los veranos con su abuelo. Pero el presente golpeó con fuerza cuando su teléfono vibró en el bolsillo del abrigo. Era el abogado del testamento. Miró la cerradura forzada de la entrada principal y entendió que ya no quedaba tiempo para la nostalgia. Alguien había entrado antes que él, y sabía perfectamente qué estaba buscando.

#093·Juan Sebastián Melgarejo·hace 36d

Mateo, confundido de quién podría haber llegado antes que el al sitio se dijo a si mismo: "alguien está siguiendo mis pasos...". Y sus pensamientos no eran para nada descabellados. Mateo empezó a revisar por si lo que el estaba buscando seguía ahí, pero lamentablemente no. Eso completó la paranoia de Mateo, sabía que alguien estaba buscando lo mismo que el, pero quién? Quién podría haber llegado a la misma conclusión que él? Mateo tenía una mala espina sobre todo esto. Él sabía que no podría descubrir tan fácilmente la identidad de su contrincante. Pero no se rendiría.

#094·Christian Diaz García·hace 36d

Con daga en mano, Mateo zigzagueaba entre las sombras que cubrían los rostros de ambos, tratando de visualizar entre ellas los rasgos de quien a su vez, trataba de alcanzarlo a él. —¡Muéstrate!— Alzó la voz mateo, haciendo retumbar el suelo a sus alrededores.

#095·Diego Barriguete muñoz·hace 36d

Derepente, una sombra apareció de la oscuridad… Mateo no lograba ver de quién se trataba… pero de un momento a otro, aquella figura se dejó ver situándose en un pequeño haz de luz y el rostro de Mateo cambió por completo. Le reconoció al instante… y dando un paso atrás atemorizado dijo: -No… No puede ser…. ERES TÚ! Grito mateo con la voz temblorosa y entrecortada…

#096·Amanda Pascual Serrano·hace 36d

Se asustó profundamente, pues no se lo esperaba en aquel lugar. Siguió adelante intentando no reaccionar. Había quedado conmocionado del susto.

#097·Barbara·hace 36d

No se lo esperaba, en parte el susto venía probablemente de ahí. O probablemente por el miedo a enfrentarse a la incertidumbre. Nunca conoces las cosas demasiado como para que nada te sorprenda. Al fin y al cabo la vida consistía en eso, en un salto tras otro sin saber dónde acabarás de caer. Mateo sabía eso, o al menos creía saberlo. Pero el susto era inevitable. Sumido en sus pensamientos decidió volver a casa pero lo que no se esperaba era que esa vuelta tenía otra sorpresa. No podía creerlo. Lo que más le impactó no fue lo que ocurrió sino su reacción ante ello.

#098·ALVARO ESCOLAR BORJABAD·hace 36d

Era una especie de criatura extraña. Una criatura aparentemente desagradable, sin embargo. —No siento absolutamente nada.— Susurró sin esperanza de que nadie lo escuchara. —¿Porque no siento nada? Pensó para sus adentros. La mueca de su cara era plana, era inexpresiva, todo había perdido sentido. —¡ELLA! Gritó a la criatura. — Ella es la que ha causado esto, ella es la culpable. Ahora lo entiendo. Miro al cielo suspiró y se cayó redondo. Pero entonces la criatura se acercó a él y le dijo.

#099·Marcos Pérez López·hace 36d

-Arriba, chaval, que te vas a resfriar aquí. Mateo parpadeó, aturdido por el impacto. Un intenso sabor a óxido y polvo le llenaban la boca . Al enfocar la vista, comprobó que aquella extraña criatura no era un ser irreal, sino un espejismo provocado por el fuerte golpe en la cabeza. La sombra grotesca se fue disolviendo poco a poco hasta revelar a un viejo barrendero envuelto en un enorme chubasquero reflectante. El hombre le ofreció ayuda. Mateo aceptó su mano con gran alivio.

#100·Candela·hace 36d

—Gracias —alcanzó a decir Mateo, sintiendo cómo el calor regresaba a sus manos—. Pensé que no saldría de esta. El desconocido asintió con una sonrisa amable, ayudándolo a incorporarse por completo. Su ropa parecía desgastada, pero sus ojos transmitían una calma profunda, casi irreal para el frío de la tarde. —Nadie debería caminar solo por aquí a estas horas —respondió el hombre, señalando un sendero oculto entre los árboles—. Ven, mi camioneta está cerca. Te daré un abrigo. —Tu camino no es por allá, Mateo; te están buscando.

Fin

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